Características: Gato
de cuerpo esbelto, alargado y delgado. Muy similar al gato
de angora, tanto que algunos creen que se trata de una misma
raza. Al igual que el gato de angora, tiene una capa de
pelo espeso, fino y sedoso. El cuello es ligeramente largo
aunque no tanto como en las otras razas orientales y presenta
una espesa capa de pelo, más largo que en el resto
del cuerpo. El color más habitual es el castaño
o crema. Su característica principal son las manchas
oscuras alrededor de las orejas y en la cola, que lo distinguen
del gato de angora. La cabeza es relativamente pequeña
con respecto al cuerpo y ligeramente triangular. La cola
está cubierta de una espesa capa de pelo y está
ligeramente enroscada.
Cuidados: Deben ser cepillados con un cepillo duro a menudo,
lo que servirá para que se airee el cabello, se eliminen
los pelos caídos y se controle la aparición
de parásitos. Los gatos de van turco pueden padecer
sordera congénita y problemas en la piel, especialmente
los de color blanco, que son más sensibles al sol.
Alimentación: La dieta de los gatos debe aportar
unas 60 kilocalorías por kilo de peso al día
y debe ser muy rica en proteinas. En general, los gatos
prefieren realizar numerosas comidas ligeras (en ocasiones
entre 10 y 20). Es fundamental que tengan en todo momento
a su alcance un recipiente con agua limpia y fresca. También
se le deben aportar aceites vegetales para una correcta
salud de su pelaje.
Comentarios: Su origen se encuentra en los alrededores
del lago Van en la región de la antigua Armenia (Turquía).
Es una raza antigua y se cree que llegó a convivir
con los romanos. Quizá debido a su origen geográfico,
tiene un gusto natural por la natación y el agua,
algo nada habitual en los gatos. |