Se ha presentado el caso de la
desaparición de tatús que residían
cerca de asentamientos humanos, probablemente perturbado
por los disturbios generados por los asentamientos.
Es perseguido por los cazadores para consumir
la carne. Se lo captura para llevarlo a los zoológicos,
museos, coleccionistas, o bien para ocupar el caparazón
como caja de resonancia .
El tatú carreta es el más grande de los armadillos
que aún viven. Mide alrededor de 1,5 metros de longitud,
desde el hocico a la punta de la cola y suele pesar 60 kilos.
Tiene un caparazón oscuro, formado por numerosas
placas ordenadas en filas transversales, que llegan a cubrir
también la cola, las más pequeñas están
en la cola y en las patas. La coloración general
es parda. siendo amarillento en los flancos. Muestra un
cuerpo voluminoso y cortas extremidades, muy musculosas,
con uñas potentes y algo desproporcionadas con el
resto de su pesado cuerpo, especialmente en sus extremidades
anteriores. El hocico es alargado y las orejas no son muy
grandes.
Alimentación
Es un animal solitario y para alimentarse tiene hábitos
nocturnos. Hace recorridas cotidianas de casi 3.000 metros
buscando su alimento favorito: invertebrados como hormigas,
termes, arañas, gusanos y larvas, que obtiene destrozando
hormigueros y termiteros o desmembrando troncos podridos.
Su dieta se completa con carroña, culebras y vegetales.
Se lo encuentra en la mayor parte del este de América
del sur, desde el sudeste de Venezuela y las Guayanas, hasta
el noreste de la Argentina. En nuestro país habita
en Misiones, Formosa, Santiago del Estero, Chaco y tal vez
Corrientes. Busca terrenos áridos, con arbustos,
montes, bosques en galería, bosques xerófilos,
selvas y sobre todo sabanas donde la aparición del
hombre se haya retrasado.
FUENTE: http://animalesenextinsion.blogspot.com/
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