La
peligrosa variante H5N1 de la gripe aviar inició
este año su marcha hacia occidente. Antes,
el virus se encontraba principalmente en Asia, pero en el
año 2006 hizo su aparición en la Unión
Europea. Miles de animales en las áreas infectadas
fueron sacrificados, a la vez que aumentaba el temor por
una epidemia mundial de gripe. Volvían así
las imágenes de la pandemia que a comienzos del siglo
pasado le costó la vida a millones de personas. Esta
vez no llegó a tanto, lo que no significa que el
peligro haya desaparecido.
1. ¿Qué
es la gripe aviar y por qué se llama así?
La gripe aviar es una enfermedad producida
por el virus de la gripe que afecta a todo tipo de aves.
Se le llama gripe porque el virus que la
produce pertenece al numeroso grupo de virus Influenza de
la gripe. Dentro de este amplio grupo existen 3 tipos básicos
que son el A, el B y el C. El virus de la gripe aviar es
de tipo A y, curiosamente, el virus que más habitualmente
produce la gripe invernal en forma de epidemias también
es de tipo A. Son sin embargo distintos, pues dentro del
tipo A existen a su vez muchos subtipos diferentes. Los
subtipos de virus A de la gripe se clasifican según
la combinación de diferentes variedades de dos proteínas
esenciales del virus, que son la Hemaglutinina (H) y la
Neuraminidasa (N). Cada vez que se ha descubierto una variedad
distinta de proteína H o N de esta clase de virus
se le ha ido asignando un número (H1, H2, H3,…,
N1, N2, N3, etc.). Así pues, dependiendo de la variedad
de proteína H y proteína N que se combinen
en un determinado virus gripal tendremos un subtipo distinto
(H1N1, H3N2, etc.)
2. ¿Un subtipo
de virus gripal tiene más subtipos aún?
Con características propias totalmente
diferenciales, no.
No se han caracterizado más subtipos
dentro de esos subtipos como tales, pero sí sucede
que cada variedad de proteína H o N puede modificarse
debido a ciertas mutaciones sutiles, sin que eso suponga
que se dé lugar a la aparición de una variedad
suficientemente distinta como para constituir un nuevo subtipo.
Esas leves variaciones de tales proteínas hacen que
dentro de cada subtipo existan a su vez diferentes versiones
de virus que no son por tanto iguales entre sí, pero
que tampoco llegan a ser muy distintos. Siempre se produce
al menos una nueva variedad de virus gripal cada año,
porque siempre existe al menos una nueva mutación
cada año. Por ello siempre se produce una nueva gripe
en cada nuevo invierno, aunque puedan coexistir también
variedades más antiguas de virus de años anteriores.
3. ¿Así
que cuando se habla de gripe nunca se trata del mismo virus?
Nunca se trata exactamente del mismo.
Nunca se trata del mismo virus por la razón
antes expuesta, pero tradicionalmente la gripe ha venido
provocada por múltiples variedades de unos subtipos
muy concretos del virus A (H1N1 y H3N2 principalmente).
Sin embargo, muy de cuando en cuando, surge una versión
de virus gripal lo suficientemente distinta como para que
pueda ser considerada un nuevo subtipo específico.
Cuando eso ocurre se produce una epidemia mundial (pandemia)
mucho peor que las tradicionales de cada año, porque
la respuesta inmunológica que debe generar nuestro
organismo frente a un virus tan diferente supone un mayor
desafío. Con ello, algunas personas pueden ser incapaces
de generar dicha respuesta de un modo rápido y de
la suficiente eficiencia como para neutralizar completamente
el virus y curar la enfermedad en un plazo razonable.
4. ¿Cada cuánto
tiempo se produce una de esas pandemias?
No hay frecuencia fija: tres veces en el
siglo XX.
No existe una frecuencia fija, pero en
el siglo XX se produjeron 3 grandes pandemias; la primera,
a la cual se denominó gripe española, irrumpió
en 1918 debido a que surgió el subtipo H1N1; la segunda
apareció en 1957 gracias al debut del subtipo H2N2,
y fue denominada gripe asiática. La tercera y última
se produjo en 1968 debido al subtipo H3N2 y recibió
el nombre de gripe de Hong Kong.
5. ¿Por qué
tanto miedo a que se produzca una pandemia de aquí
a unos años?
Tarde o temprano llegará.
Tarde o temprano surge un subtipo nuevo
que afecta al hombre y que provoca por tanto una nueva pandemia;
y ya llevamos casi 40 años sin que se haya producido
una.
6. ¿Por qué
se relaciona una posible pandemia inminente con la gripe
aviar?
Básicamente, porque los virus sufren
mutaciones.
Para que se produzca una pandemia basta
con que uno de los subtipos de gripe que afectan a animales
dé repentinamente el salto al ser humano. En el caso
de la gripe aviar, se trata de una enfermedad conocida desde
hace más de 100 años; sin embargo, ha habido
una novedad y es que el subtipo viral de este tipo de gripe
ha sido capaz de infectar a humanos ya desde hace unos pocos
años. Esto se ha debido al contagio de personas que
tenían contacto repetido con ciertas aves afectadas
por el virus, como los pollos. Sin embargo no se ha llegado
a detectar aún el contagio directo desde una persona
afectada por este virus a otra persona, por lo que no se
ha llegado a producir aún una pandemia en humanos.
De todos modos, existe el riesgo hipotético de que
una persona afectada por el virus permita una cierta modificación
(una mutación) del mismo en su organismo, haciendo
al virus subir otro escalón, o sea convirtiéndolo
en más apto para infectar a personas (sobre todo
si aquélla es infectada al mismo tiempo por un virus
gripal clásico). Este proceso favorecería
la extensión libre del virus entre humanos, lo que
produciría la temida pandemia de gripe.
7. ¿Si se produce
una pandemia no es posible fabricar con rapidez una vacuna?
Sí, aunque tardaría unos
meses.
Será posible sintetizar una vacuna
adecuada para el próximo virus que origine una pandemia
de gripe, pero suele requerir al menos unos meses (yendo
muy rápido) para estudiar a fondo el virus y elaborarla.
De hecho, por la misma razón la vacuna de cada año
no protege frente a la nueva variedad de virus del año,
sino frente a las versiones y subtipos de años previos.
Por ello, uno puede vacunarse y aún así padecer
igualmente la gripe, por contagiarse con el virus del presente
año.
8. ¿Si el virus
de cada año es distinto y la vacuna viene siempre
al menos con un año de retraso, de qué sirve
vacunarse?
Sirve porque no todas las personas padecen
la gripe propia de cada año.
Suelen ser aproximadamente un 15% cada
invierno. El resto de personas se pueden beneficiar de la
vacuna que les protege frente a las variedades del virus
a las que, aun surgiendo en los años previos, no
han sido todavía expuestos y que pueden provocarles
la enfermedad de la gripe con toda su virulencia. Esto es
especialmente importante con determinados grupos de riesgo,
en los que una gripe puede favorecer la aparición
de complicaciones serias (personas de la tercera edad, enfermos
de pulmón o corazón, inmunodeprimidos, etc.)
Aunque la vacuna no tiene desgraciadamente una efectividad
del 100%, al menos protege frente a un grupo de virus conocido
y sería una tontería no aprovechar dicha ventaja.
Además, la vacunación antigripal, como todas
las vacunaciones, es una medida precautoria de salud pública
de primer orden, porque permite reducir el número
flotante de personas afectadas por la enfermedad y limitar
así su extensión al resto de la sociedad (más,
cuanta más población se haya conseguido vacunar).
9. Pero si hay una
pandemia, aunque me vacune como cada año no estaré
protegido frente al nuevo virus; entonces, ¿qué
harán las autoridades sanitarias?
Intentar controlar la extensión
y suministrar antivirales hasta que llegue la vacuna.
Las autoridades sanitarias de los países
desarrollados tienen excelentes planes de vigilancia epidemiológica
para, en el momento en que se produzcan los primeros casos
de gripe susceptible de provocar una pandemia, aplicar medidas
de todo tipo que permitan el máximo control posible
sobre la extensión de la enfermedad. Además,
en tanto se desarrolla la nueva vacuna, existen ya algunos
fármacos de actividad antiviral que ayudan al organismo
a combatir el virus y que los médicos no dudarán
en emplear en todos los casos en los que sea necesario y
se halle indicado. Nuestro país, al igual que el
resto de países europeos, está haciendo un
importante aprovisionamiento de medicinas antivirales para
estar bien preparados ante la eventualidad de una pandemia.
El antiviral que hoy por hoy se emplearía en esta
batalla sería principalmente el Oseltamivir oral
(Tamiflu).
10. ¿Qué
podemos hacer ante esta situación?
Mantener la calma, claro.
Primero, estar tranquilos, porque no hay
nada seguro y existen voces excesivamente alarmistas acerca
de esta cuestión que están provocando cierta
inquietud social. No se sabe si habrá una pandemia
ahora o dentro de unos años y no podemos vivir angustiados
con tal posibilidad en cada invierno. Debemos pensar además,
que en caso de producirse se detectarán a tiempo
los focos de contagio y el sistema sanitario actuará
adecuadamente, aplicando los tratamientos necesarios para
controlar la enfermedad en todas las personas afectadas.
Además, debemos estar seguros de que al cabo de pocos
meses se habrá desarrollado una vacuna específica
que permitirá la inmunización de todo el mundo.
Dr Alfonso J. Santiago Marí
, Director médico de NetDoctor España.
FUENTE: http://www.netdoctor.es
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