La expedición que buscaba
señas del delfín de río chino termina
su misión sin rastros del animal.
Una expedición internacional que emprendió
la búsqueda del delfín de río Amarillo
(Yangtze) informó que la extinción del cetáceo
es inminente.
El animal pertenece a una rara especie de delfín
de agua dulce conocida localmente como baiji.
"Infortunadamente, creemos que el baiji está
funcionalmente extinto. No vimos a ningún animal
en el río. Exploramos 3.500 km. río arriba
entre Yichang y Shanghai. No vimos ningún baiji.
Eso no quiere decir que no quede ninguno, pero al menos
no los vimos. Y si había quizá quedan uno,
dos o tres en el río. No creemos que tengan posibilidad
de sobrevivir", dijo el suizo August Pfluger, director
ejecutivo de la fundación baiji.org, que estuvo a
cargo de la búsqueda.
La expedición que buscaba al baiji la conformaron
30 científicos de Japón, China, Suiza y Estados
Unidos, quienes contaban con dos barcos para realizar la
labor.
Declive
El baiji es un delfín blanco, casi ciego, similar
a otras especies de agua dulce que habitan en los ríos
Mekong, Indo, Ganges y Amazonas.
La pesca excesiva y el intenso tráfico fluvial,
cuyos motores interfieren con el sistema de sonar que usa
el delfín para moverse y ubicar su alimento, son
algunos de los factores que influyeron en su merma.
La marsopa sin aletas también está en peligro
de extinción.
La marsopa sin aletas también está en peligro
de extinción.
En un comunicado, la expedición indicó que
a pesar de que el río Amarillo está contaminado,
las muestras de agua que se analizaron no presentaron altas
concentraciones de sustancias tóxicas.
A finales de los años '70, se creía que en
el río sobrevivían varios cientos de delfines,
pero un 1997 un estudio registró apenas 13 avistamientos.
La última vez que se vio a un baiji fue en 2004,
mientras que el último ejemplar en cautiverio falleció
en 2002.
El gobierno chino había dispuesto un plan para crear
una reserva en un lago de la provincia de Hubei para llevar
allí a los delfines que se capturaran, pero no se
encontró ninguno.
A pesar de que la reserva no alcanzó a albergar
a ningún baiji, en este momento sirve de refugio
a 28 marsopas sin aletas que están en buenas condiciones
y se están reproduciendo.
Las marsopas sin aletas forman parte de una población
de 300 ejemplares que, según los miembros del equipo
científico, también están en peligro
de extinción.
FUENTE: BBC
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